La entrada de hoy, va dirigida a
la visita del papa Benedicto VXI hace una semana. Esta visita aunque muchos
creen que fue para dar un mensaje de paz para México debido a los problemas que
tiene el país como el narcotráfico, no fue así, el gobierno actual se hace de
muchas artimañas para entretener al pueblo, para hacer creer que no todo esta perdido
y que hay esperanza ante todas las problemáticas presentes.
Es de mucha casualidad que en
plena campaña electoral el papa llegue a México y que a su vez en ambas cámaras
se esté cocinando la nueva ley de
libertad religiosa, que desde el sexenio de Fox el clero católico ha estado
presionando para que se impulse una reforma que le quite todos los candados
constitucionales a la iglesia católica.
La llegada del pontífice fue
precisamente para dejar resuelto ese tema que en Roma ya se estaba trabajando
para incluirlo en la agenda de su visita a nuestro país.
Ahora lo que me parece más
desdeñable es que, para la misa que se oficio en el parque bicentenario en
Guanajuato, se hayan vendido los boletos y los habitantes de la ciudad hayan
rentado sus azoteas, balcones y demás para poder escuchar la misa del “santo
padre”.
Me parece que esa, es una manera
de lucrar con la fe de la gente católica, aunado al tanto dinero que se gasto
para recibir a este señor, aunque muchos defensores de la iglesia católica y por
supuesto del papa, mencionen que el no pidió ese lujo ni atenciones, me parece
que están desinformados, porque su visita en Guanajuato fue precisamente por el
estado de salud del papa, porque a como diera lugar lo querían traer, para lo
cual se tuvieron que tomar las medidas necesarias y eso incluye las atenciones,
para que él se sintiera a gusto, además del importante cerco de seguridad
desplegado por toda la zona.
En estos tiempos electorales,
donde exactamente hoy inician las campañas electorales para los aspirantes a la
presidencia y demás puestos de gobierno, es necesario que la población raciocine
más por quienes quieren que nos gobiernen, que concienzuden más su voto, que
revisen las propuestas, que se informen, que ejerzan su derecho y sean más
críticos con estos actos de proselitismo y que no se deje llevar por las
apariencias.